Están hechas con los mismos motores que usa Weko por dentro. Las usas enteras y, para ver el resultado, nos dejas tu correo: te enviamos también el PDF.
Escribe tus platos y te la generamos en PDF, lista para imprimir.
Tenerla es obligatorio desde 2014 y casi nadie la tiene al día.
Abrir →Dinos qué lleva el plato y qué pagas por cada cosa. Te decimos qué te cuesta.
Compras en garrafa de 5 L y cocinas en mililitros. Ahí se pierde el margen.
Abrir →Siete preguntas, un minuto. Te decimos en qué punto estás y qué te falta.
Mucha gente cree que ya cumple porque su TPV "está actualizado".
Abrir →Dinos qué te cuesta una ración y qué food cost o margen quieres. Te decimos a qué precio venderla.
Poner el precio «a ojo» es la forma más habitual de perder dinero en un plato que se vende bien.
Abrir →Mete las líneas de la factura de tu proveedor y te separamos la base y el IVA de cada tipo, con el total.
Las facturas de proveedor traen varios tipos de IVA mezclados, y sacar la base de cada uno con la calculadora del móvil es la forma más fácil de equivocarte en los céntimos.
Abrir →Mete a tu equipo con lo que te cuesta cada hora y sus turnos de la semana, y te sale cuántas horas hace cada uno y cuánto cuesta la plantilla.
El cuadrante se hace a ojo en un papel o en una hoja de cálculo, y no sabes lo que cuesta la plantilla hasta que llega la nómina del mes.
Abrir →Una hoja con las fórmulas ya puestas: rellenas los ingredientes y te sale el coste, el precio y el margen del plato.
Hacer el escandallo en una libreta o en una hoja sin fórmulas es lento y se desactualiza en cuanto sube un precio.
Abrir →Pon cuántos clientes te llegan por TheFork y lo que pagas por ellos. Te decimos cuánto se te va al mes y al año, y cuánto te quedarías con la reserva directa.
La comisión llega en una factura aparte y casi nadie la suma: al cabo del año suele ser bastante más de lo que parece.
Abrir →Pon lo que hay en el bote y quién ha trabajado. Te decimos cuánto le toca a cada uno, al céntimo y sin que sobre ni falte nada.
Repartir el bote a mano acaba en céntimos que no cuadran y en discusiones al cerrar la caja.
Abrir →Pon cuántas habitaciones tienes, cuántas noches has vendido y lo que has facturado en el mes. Te decimos cuánto de lleno has estado (la ocupación), a cuánto has vendido cada noche de media y cuánto ha dado cada habitación disponible, lo que en el sector llaman RevPAR.
Un mes con muchas reservas parece un buen mes, pero lo que cuenta es lo que ha dado cada habitación, la hayas vendido o no. Dos meses con la misma ocupación pueden dejar ingresos muy distintos.
Abrir →Pon lo que pagas cada mes y lo que te cuesta la comida y la bebida. Te decimos cuánto tienes que facturar, y cuántos clientes tienes que servir, para no perder dinero.
Muchos locales trabajan a ciegas: llenan el salón y, a fin de mes, no saben si han ganado o han perdido, ni cuánto les falta para cubrir gastos.
Abrir →Pon cuántas noches vendes al mes y qué parte llega por Booking y por Airbnb. Te decimos cuánto se te va en comisiones al mes y al año, y cuánto ahorrarías si una parte de esas noches te reservara directamente.
Las comisiones se descuentan de cada pago y casi nadie las suma: al cabo del año suelen ser mucho más de lo que parece.
Abrir →Marca qué datos tienes de tus huéspedes y de la reserva. Te decimos cuáles te faltan antes de comunicar el parte, sin que escribas ni un nombre.
Cuando falta un dato del parte, te enteras tarde y con el huésped ya en la puerta. Un repaso antes de comunicarlo te ahorra correcciones y sustos.
Abrir →Elige tu comunidad autónoma y mira qué te piden para alquilar tu vivienda a turistas: quién lo gestiona, cómo se tramita y qué requisitos hay. Cada dato lleva su fuente oficial y la fecha en que lo revisamos.
Cada comunidad exige lo suyo y las normas cambian. Ir boletín por boletín cuesta horas y es fácil quedarse con un requisito que ya no vale.
Abrir →Mira qué impuesto sobre estancias turísticas se aplica en tu comunidad y, donde lo hay, el recargo de tu municipio: tarifas, exenciones y límite de noches. Cada dato lleva su fuente oficial y la fecha en que lo revisamos.
La tasa la fija cada comunidad y algunos municipios le suman un recargo. Saber cuál toca antes de que llegue el huésped evita sorpresas a la hora de cobrar.
Abrir →Dinos el nombre de tu local, el mes y qué hojas necesitas. Te preparamos las hojas del mes para apuntar a mano: temperaturas de tus cámaras, limpieza, recepción de mercancía y aceite de la freidora.
Llevar al día los registros de temperaturas, limpieza y aceite cuesta bastante más cuando cada mes hay que montar las hojas desde cero.
Abrir →Dinos qué tipo de local tienes, cuánto mide y qué haces ya con lo que sobra. Te decimos qué te pide la Ley 1/2025 contra el desperdicio de comida y te preparamos el plan por escrito y la hoja para apuntar las mermas del mes.
Saber qué te toca de la ley contra el desperdicio de comida —tener un plan, dejar que el cliente se lleve lo que no ha terminado, apuntar lo que se tira— cuesta tiempo cuando hay que leerla entera. Aquí lo ves en un minuto.
Abrir →Herramienta gratuita de Weko. Para ver el resultado hay que dejar el correo: te enviamos también el PDF.